Fisiología: Almacenamiento graso y su efecto en el metabolismo

13.03.2015 12:51

 

Cuando ingerimos alimentos ricos en Carbohidratos, éstos elevan el nivel de azúcar en la sangre (valores normales en ayunas 70 y 100 mg/dL). Cuando esto sucede, el cuerpo rápidamente produce una sustancia llamada Insulina (que en realidad siempre está circulando en sangre, pero aumenta su secreción con ciertos nutrientes de los alimentos, especialmente los glúcidos, sobre todo los de alto IG), la encargada de hacer que estos niveles desciendan (por eso muchas personas diabéticas necesitan inyectarse la insulina que el páncreas ya no puede producir o bien, es resistente a ella). La Insulina lleva el exceso de azúcar a los depósitos donde podrán ser utilizados como energía por los músculos para las actividades diarias. 

Sin embargo, cuando éstos depósitos están llenos y no necesitan ese exceso de energía, la Insulina se encarga de llevar el exceso de azúcares hacia otros depósitos donde puedan permanecer por más tiempo y puedan ser utilizados cuando el cuerpo los necesite, es decir en forma de grasa corporal. Después de una rutina de ejercicios tu cuerpo necesita energía para reponerse, por lo tanto el exceso de azúcar es llevado a las células de los músculos y de esta manera tu cuerpo la aprovecha bien y evitas que se almacene en forma de grasa. 

La clave para mantener la insulina en valores normales, es consumir carbohidratos, dentro de rangos normales. Los carbohidratos simples carentes de fibra, disparan los niveles de azúcar en la sangre (alto IG) y por lo tanto la insulina reacciona rápidamente distribuyendo el exceso a los depósitos, si no hay requerimiento por parte de los músculos esto se irá directamente a los depósitos de grasa. 

La grasa es la forma más eficiente que tiene el cuerpo para almacenar energía para su posterior utilización (Una libra de grasa son aprox. 3500kcal; 1kg alrededor de 7700kcal). Lo hace en células especializadas llamadas adipocitos, cuya acumulación forma el tejido adiposo. Como todos sabemos, un exceso de este tejido nos va a traer problemas de salud, sobre todo con las llamadas enfermedades crónicas no transmisibles (ECNTA). (Diabetes, hipertensión, obesidad, dislipidemias, etc.)

Cuando nuestro organismo decide almacenar grasa, tiene varias formas y varios sitios donde hacerlo. La mayoría de la grasa que almacena nuestro organismo se almacena como tejido subcutáneo, debajo de la piel en forma de grasa subcutánea, pero también existe la visceral y la intramuscular.

Un ser humano puede tener entre 50 y 200 miles de millones de células grasas distribuidas por nuestro cuerpo, número que depende de varios factores como por ejemplo el sexo. En el caso de las mujeres hay una mayor cantidad de tejido adiposo en zonas como los pechos, caderas, nalgas y cintura. En el caso de los hombres, el porcentaje de grasa subcutánea es mayor en los pectorales, espalda, el abdomen y las nalgas.

 

Grasa subcutánea:

Son los conocidos “michelines” Es la grasa que se va a acumular debajo de nuestra piel y la que nos hace ver fofos y poco estéticos. Según la genética y nuestras hormonas, la grasa se puede acumular más en unas zonas que en otras. En los hombres por ejemplo tenderemos a almacenar más en la barriga y torso, mientras que en las mujeres esta grasa subcutánea es más proclive a centrarse en caderas y muslos

(Esta es la grasa medida en la medición de pliegues cutáneos con plicómetro)

Grasa visceral:

Esta grasa ya está más interiorizada en nuestro organismo. Se localiza alrededor de los órganos, algo que va a suponer un peligro si está en exceso. Normalmente un exceso de grasa visceral va precedido de un exceso de grasa subcutánea, de ahí la importancia en nuestra salud de evitar desarrollar una barriga prominente (resistencia a la insulina). Para nuestra suerte, este tipo de grasa es fácilmente removible con ejerccio físico físico.

 

 

Grasa intramuscular:

Sí, existe grasa dentro de los músculos en forma de triglicéridos (además del sarcolema, fosfolípidos), pero es muy poca. Normalmente no se suele hablar de esta localización de grasa porque su cantidad es muy inferior en comparación con las otras dos. En personas obesas se empieza a apreciar un mayor almacén de grasa en el músculo, algo que por otro lado puede contribuir a hacernos resistentes a la insulina. Puede generar cansancio al realizar movimientos, hasta dificultar hacerlos. 

 

Conclusión y reflexiones

Si nuestros niveles de grasa son considerados dentro de la normalidad, habrá un equilibrio en la distribución de grasa. En el momento en que los niveles de grasa aumentan, serán nuestra genética y estado hormonal los que decidan dónde almacenar ese exceso. La testosterona del hombre suele hacer que se almacene en la panza, costados y espalda, y los estrógenos de la mujer en caderas, muslos y pechos; de ahí la famosa forma de manzana y pera en hombre y mujer respectivamente. 

 

 

Tener la típica “panza cervecera” y ser conocido como “el tipo de los asados, los completos o los choripanes ” no ha de ser motivo de risa, esa grasa de tu abdomen puede traducirse en serias complicaciones de salud a mediano o largo plazo, el tempo avanza y lo que ayer se veía lejos, se acerca. Un alto % de grasa corporal entorpece nuestro diario vivir, además que afecta de forma negativa a nuestras funciones metabólicas. ¿Te cansas rápido? ¿Te sientes más lento?¿No puedes concentrarte? ¿No te ves estético? 

El sobrepeso y la obesidad son condiciones serias, que deben ser vistas con altura de mira, pueden dar origen a una serie de enfermedades metabólicas graves, evítalas. Aliméntate sano y has ejercicio regularmente. Sigue una dieta, no dejarás de comer lo que te gusta; entrena, descubrirás un mundo nuevo.

 

Por
Álvaro Farfán
Personal Trainer
Estudiante de Nutrición y Dietética
Capacitado en Nutrición Deportiva
Escritor e Investigador Independiente

 

Bibliografía

1. American Diabetes Association. Standards of medical care in diabetes–2012. Diabetes Care. 2011 Jan;35 Suppl 1:S11-63.

-Berrios X, Jadue L, Zenteno J, Ross M I, Rodríguez H, Prevalencia de los Factores de Riesgo de Enfermedades Crónicas. Estudio en población general de la Región Metropolitana. Rev Med Chil 1990; 118: 597-604 y 1041-1042

2. S, et al. Diet and lifestyle recommendations revision 2006: a scientific statement from the American Heart Association Nutrition Committee. Circulation. 2006 Jul 4;114(1):82-96.

3. Heimburger DC. Nutrition’s interface with health and disease. In: Goldman L, SchaferAI, eds. Cecil Medicine. 24th ed.Philadelphia,Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 220.

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5. The Impact of High Fat Diet on Metabolism and Immune Defense in Small Intestine Mucosa. Wisniewski JR, Friedrich A, Keller T, Mann M, H. Koepsell J Proteoma Res . 2014 octubre 6.

6. Avoid excess sugar from sodas and other sources. Sin autor [PubMed – Medline]

 



Foto del perfil de Álvaro Farfán (tú)Autor: Álvaro Farfán Díaz. 19 años. Arica, Chile.

Soy articulista, creador, editor y jefe de NutriFitness.net y NutriFitness - Asesorías. 8 años de experiencia y más de 100 personas que lograron sus metas, validan mi competencia en el rubro. Me desempeño en el campo de la nutrición, el entrenamiento y la salud.

Escritor, aficionado a la prosa poética, investigador independiente, personal Trainer certificado, capacitado en nutricion deportiva y estudiante de la carrera de Nutrición y Dietética en la Universidad de Tarapacá, a la par, estudiante de la especialidad en Actividad Física y Salud en el Comité Olímpico Chileno (CND-COCH).

Contacto: Asesorias.nutrifitness@gmail.com o asesorias@nutrifitness.net