Dieta basada en el grupo sanguíneo: ¿mito o realidad?

01.08.2015 20:05

En tiempos actuales han salido cientos y cientos de dietas que dicen funcionar, prometen el cielo y la tierra, y al momento de la verdad  no sirven para nada. Muchas son extremas, algunas otras tienen mayor credibilidad por haber sido inventadas pr un médco o nutriólogo, otras simplemente son ideologías. El día de hoy queremos hablarles sobre la famosa dieta según el grupo saguíneo. La que muchos dicen que funciona y es magnífica, ¿es esto verdad? ¿funciona para todos? ¿por qué? Con tan sólo unos pocos ml de tu sangre pueden saber todo sobre ti, sobre tus antepesados y los alimentos que tú mejor tolerarías. 

(Artículo extraído de la Revista del Colegio de Nutricionistas de Chile. Año 10, Julio 2014)

Resulta interesante la creciente popularidad de esta dieta en nuestro país, donde muchas personas aparentemente han sido beneficiadas por las bondades de conocer su grupo sanguíneo y consumir los alimentos que corresponden según los principios que ella establece.

Ciertamente, si una dieta tiene habilidad de producir un impacto profundo en la vida de las personas que han buscado solución por mucho tiempo, hace pensar que probablemente estamos frente a la panacea actual de la nutrición y quizás frente a uno de los hallazgos que merece la pena conocer. Por eso el día de hoy, profundizamos en ella.

¿De dónde viene esta dieta?

Esta dieta fue dada a conocer por el naturópata norteamericano Peter D' adamo en 1996, al publicar su libro Eat Right 4 Your Type: The individualized diet solution to staying healthy, living longer and achieving your ideal weight, que traducido al español sería algo como Come correcto para tu tipo: la solución de la dieta individualizada para estar saludable, vivir más y lograr tu peso ideal (1).Desde su publicación a la fecha, este libro se ha convertido en un best seller según la lista del The New York Times (2). 

A grandes rasgos lo que dice esta dieta es que existen alimentos nocivos, beneficiosos o neutros, según nuestro grupo sanguíno y trata de justificar el por qué. Es una dieta antropológica basada en la evolucion del hombr y su alimentación. Con una simple muestra de sangre pretnder dilucidar información como nuestros orígenes raciales, antepasados, incluso rasgos obre nuestra personalidad, qué tipo de ejercicios son mejor para nuestro cuerpo y qué alimentos (D' adamo, 1996). (Ver imagen simplificada)

Grupos sangúineos y nutrición

Los grupos sanguíneos pueden ser clasificados según la presencia o ausencia de antígenos en la superficie de los glóbulos rojos, los que son controlados por genes específicamente ubicados en nuestros cromosomas (3). Existen más de 30 sistemas para clasificar los grupos sanguíneos, pero los más utilizados son: el sistema ABO, que reconoce los antígenos A, B y H como los más importantes ubicados en el cromosoma 9, y el sistema MNS, donde los antígenos más importantes son M, N, S, s y U, que se localizan en el cromosoma 4 (4). 

El sistema ABO es comúnmente utilizado en los hospitales para determinar la compatibilidad sanguínea en las transfusiones de sangre. Recientemente, evidencia epidemiológica ha sido analizada para determinar la relación ABO y su significancia en la presencia y/o ausencia de procesos patológicos y/o fisiológicos (5). Adicionalmente, el uso de estudios de asociación del genoma completo (GWAS, en inglés) sugiere la posible relación de ABO y la presencia de algunas enfermedades tales como: cáncer pancreático, trombo embolismos venosos, infarto al miocardio en la presencia de arterioesclerosis (5). 

La dieta de los grupos sanguíneos se basa principalmente en la clasificación del tipo de sangre por el sistema ABO, lo que sería capaz de revelar diferente información sobre la absorción, digestión, metabolismo y excreción de los alimentos, según su autor. Además, si esta dieta es estrictamente practicada, podría generar mejoras significativas en el bienestar individual, aumentar los niveles de energía, disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles, impactando positivamente en la longevidad y generando una estabilidad emocional de las personas (1,6). Además, al conocer nuestro tipo de sangre, podríamos obtener información sobre mensajes genéticos respecto a las dietas y conductas de nuestros ancestros, las que aún tienen un impacto en nosotros (1).

No obstante, las diferencias existentes en la dieta para cada tipo de sangre se basan principalmente en las reacciones que se producen ante el contenido de lectinas de los alimentos, las que se definen como el resultado de la reacción entre los azúcares y las proteínas (7). Estas lectinas podrían ser potencialmente perjudiciales, por lo que deben ser evitadas para disminuir el riesgo de reacciones tóxicas (aglutinación) causadas por la interacción con los antígenos A y B (5).

Existe otra proteina en la sangre, al "Rh" la cual en presencia se indica (+) y en su ausencia (-) Sin embargo esta dieta comtempla que ésta proteína no tendría relevancia en el factor nutricional. (1)

Para cada grupo sanguíneo existen diferentes recomendaciones para su alimentación (1), las que se describen brevemente a continuación:

Tipo O: Es considerado un grupo sanguíneo ancestral y su dieta se basa principalmente en consumo de proteínas del tipo animal por ser descendientes de los primeros cazadores-recolectores.

Tipo A: Los sujetos que tienen este tipo de sangre deben consumir principalmente vegetales, debido a que la información que entrega este tipo de sangre se asocia a los primeros agricultores.

Tipo B: Los individuos que tienen este grupo sanguíneo pueden consumir productos lácteos y se cree provienen de las primeras tribus nómades.

Tipo AB: La dieta para este tipo de grupo sanguíneo posee elementos de los grupos A y B.

Adicionalmente, las características que se mencionan en las indicaciones alimentarias según grupo sanguíneo pueden ir acompañadas de otros alimentos, donde se consideran los niveles de lectinas presentes en ellos, clasificándolos en beneficiosos, neutros y perjudiciales. (Jerusa Brignardello G., 2015)

La evidencia científica

Al buscar en PubMed estudios científicos que tengan un diseño experimental válido, que hayan sido publicados en revistas con comité editorial, con índice de impacto y que confirmen la veracidad de los beneficios de esta dieta resulta nulo. Sólo es posible encontrar anécdotas y/o testimonios de pacientes que aparentemente mejoraron su estado de salud al seguir esta dieta. Lamentablemente, todas esas experiencias que han sido reportadas no están debidamente sistematizadas ni registradas bajo un formato de estudio clínico para ser utilizadas como una evidencia científica válida y confiable. Además, es importante destacar que muchas veces esas probables mejoras que se relacionan con cambios de ánimo, dolores crónicos y colon irritable pueden estar más relacionadas con un posible efecto del tipo placebo que con la dieta misma asociada a un grupo sanguíneo específico (8), donde la relación paciente-profesional de la salud tiene un rol emocional considerable que va más allá del mismo tratamiento en algunas patologías (9).

Una revisión bibliográfica sistemática publicada en 2013 en el American Journal Clinical Nutrition concluyó que no existe evidencia científica suficiente para validar los beneficios de salud propuestos por la dieta de los grupos sanguíneos (10). De hecho, existe evidencia sobre la relación ABO y la susceptibilidad de padecer algunas enfermedades o sobre polimorfismos específicos y su relación con la dieta (11- 17) que no tienen vinculación alguna con lo propuesto por D’Adamo.

Otro grupo de la Universidad de Toronto (18) realizó un estudio transversal entre jóvenes de 20 a 29 años, quienes fueron clasificados de acuerdo a su grupo de sangre y evaluados durante un mes para conocer su ingesta alimentaria según los patrones establecidos en la dieta del grupo sanguíneo. Los resultados de este estudio de este estudio fueron los siguientes:

Grupo O: En este grupo de participantes se observó una disminución de los triglicéridos. Esto puede ser explicado por el restringido consumo de carbohidratos, ya que usualmente las dietas bajas en carbohidratos tienen ese efecto (24-26).

Grupo A: Los resultados mostraron una disminución en el IMC, en la circunferencia de cintura, presión arterial, colesterol total, triglicéridos, insulina, HOMA-IR y HOMA-Beta de los participantes. Estos resultados pueden ser esperables considerando que los alimentos a consumir para este grupo son principalmente verduras, frutas y un bajo consumo de carne. Además, este patrón alimentario es recomendado por varias entidades de salud internacionales como una alimentación saludable (19-23).

Grupo B: Los sujetos que estuvieron sometidos a esta dieta no mostraron ningún cambio y/o asociaciones significativas en su perfil cardio metabólico. La dieta de este grupo posee pocas restricciones en el consumo de alimentos de origen animal, lo que podría explicar parcialmente el mejor resultado en el perfil cardio metabólico de aquellos sujetos que estuvieron adheridos al régimen AB, pero no aquellos del grupo B.

Grupo AB: Los participantes disminuyeron los niveles de todos los biomarcadores anteriormente descritos, con excepción del IMC y circunferencia de cintura. Probablemente los beneficios observados en este grupo pueden ser atribuidos a los alimentos recomendados que son considerados como saludables. Por ejemplo, se recomienda evitar la mantequilla y reemplazarla por el aceite de oliva, como también se recomienda el pescado y el uso de la clara de huevo como fuente de proteína animal (1).

Este estudio concluyó que la adherencia a ciertas dietas asociadas al tipo de sangre puede tener un impacto favorable en la salud cardio-metabólica. Esto posiblemente podría explicar las diferentes anécdotas y testimonios que existen sobre las mejoras de salud producidas por esta dieta, puesto que el recibir una asesoría nutricional por un profesional puede influir en adoptar patrones alimentarios saludables. No obstante, los hallazgos observados en este estudio fueron independientes de la clasificación ABO y no avalan la hipótesis de la dieta de los grupos sanguíneos.

Como Nutricionistas, es de vital importancia estar informados sobre la veracidad de las diferentes tendencias utilizadas para tratar patologías y lograr el bienestar en los pacientes. Además de la responsabilidad ética que lleva consigo difundir y realizar prescripciones nutricionales poco sostenibles en el tiempo, sin evidencia científica y/o enmascarándolas bajo el concepto erróneo de ser ciencia, que más bien se acercan a la charlatanería y a la práctica poco rigurosa de la nutrición.

Ni los mensajes asociados a la dieta de los grupos sanguíneo ni el análisis de intolerancias y/o alergias alimentarias por métodos diferentes a los “gold standard”, establecido actualmente, tienen relación alguna con lo conocido como nutrición personalizada basada en la nutrigenética y/o nutrigenómica (27, 28). Se debe advertir que la nutrición personalizada es aquella que se basa en el análisis de muestras biológicas (saliva, sangre, orina, heces, etc.) con técnicas de biología molecular serias, que han demostrado ser el “gold standard” para la detección de biomarcadores genéticos conocidos y respaldados por estudios publicados en revistas de prestigio científico con índice de impacto.

 
Redactado por
Jerusa Brignardello G., Nutricionista 
Colegio de Nutricionistas de Chile
jerusa.brignardello@gmail.com
 

Bibliografía:

1. D’Adamo P., Whitney C. (1996) Eat Right 4 Your Type: The individualized diet solution to staying healthy, living longer & achieving your ideal weight. New York: Putnam.

2. D’Adamo P., Whitney C. (2012) EAT RIGHT FOR YOUR TYPE. OFFICAL WEBSITE OF DR. PETER D’ADAMO & THE BLOOD TYPE DIET. Hoop-La-Joop, LLC, Inc.

3. International Society of Blood Transfusion (ISBT) Working Parties. Blood group terminology. Version current 2008. Disponible en: http:// www.isbtweb.org/working-parties/redcell- immunogenetics-and-blood- group-terminology/bloodgroup- terminology/#c577 (visitado 3 de marzo 2014).

4. International Society of Blood Transfusion (ISBT). Table of blood group systems. Version current 2012. Disponible en: http:// www. isbtweb.org/fileadmin/user_upload/WP_on_Red_ Cell_Immunogenetics_ and/Table_of_blood_group_systems_ v3.0_121028.pdf (visitado 3 de marzo 2014).

5. Yamamoto F., Cid E., Yamamoto M., Blancher A. ABO research in the modern era of genomics. Transfus Med Rev. 2012;26: 103-18.

6. HOW BLOOD TYPE DETERMINES YOUR HEALTH. Disponible en http://www.dadamo.com/program.htm (visitado 3 de marzo 2014).

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